Cómo tratar a una persona con transtorno bipolar

La familia ¿Cómo ayudar?

Sobrellevar a una persona con el TBP no es fácil, pues requiere de paciencia, conocimiento y aceptación por ambas partes. ¿Qué hacer como familiar?:

  • Usted debe informarse sobre la enfermedad: identificar las señales de un cambio. Involúcrese en el tratamiento médico. Aprenda todo al respecto. No se quede con dudas, o pensar que esto solo debe importarle al enfermo, en este caso no es así. Una vez que comprenda,  será más fácil ayudar.
  • Exprese su preocupación, reconozca el dolor de la persona, escúchelo si él o ella quiere hablar, pero no trate de forzarlo a exteriorizar sus sentimientos, no haga preguntas que supongan una intromisión. El permanecer aislado o poco comunicativo es parte del síntoma. Pregúntele como o en qué lo puede ayudar.
  • Proyecte optimismo, no de mucha importancia a sus fallas o a los fracasos, exprésele o reacuérdele sus cualidades o virtudes y cuanto significa para usted.
  • Estar ahí….simplemente, que usted esté a su lado apoyándolo, puede cambiar el curso de su enfermedad.

¡Así puede usted ayudar!

Para ayudar a una persona que sufre de trastorno bipolar. Debemos sentirnos comprendidos. En primer lugar saber que nadie tiene la culpa por la enfermedad. Enfrentarnos a algo nuevo y desconcertante que altera el ritmo habitual y provoca dolor y desesperación de quienes nos rodean, es difícil.

La información sobre la enfermedad es un recurso necesario para proporcionar la ayuda. Mientras más sepamos de ella, mejor podremos sobrellevarla: un buen tratamiento médico, un buen régimen de sueño, ejercicio, una rutina de vida adecuada y una actividad satisfactoria pueden hacer una vida normal.

Si la persona recae y la depresión no le permita realizar sus actividades más elementales, la salida no es cuestión de fuerza de voluntad. Hay que respetar a la persona y apoyarla con cariño y comprensión, no presionarla ni obligarla, mejor ayudarla a planear metas pequeñas que pueda llevar a cabo y felicitarla por esos logros.

Una persona que sufre de depresión puede presentar ansiedad. Esto la pone en riesgo de tener una ideación suicida. No dejemos de lado esta indicación. Es importante buscar ayuda del médico tratante, ya que muchas personas que se suicidaron presentaron previamente altos niveles de ansiedad generalizada. Dé aviso a sus familiares, al médico y no deje sola a la persona. Manténgase a su lado y hable con ella sobre lo importante que es su vida para todos en la familia.

Al igual que la depresión que puede llevar al suicidio, los episodios maníacos incontrolables pueden ser peligrosos para el paciente. La hospitalización puede salvar una vida en ambos casos. Nunca caiga en discusiones ni controles de poder con una persona en manía.

Manténgase tranquilo, no amenace al paciente, no lo provoque, tome medidas de seguridad en cuanto al dinero, el auto, el teléfono y las actividades del enfermo. Sea firme en sus límites. Llegue con el paciente a acuerdos cuando este estable, pero en plena crisis no es conveniente que lo regañe, lo sermonee o lo culpabilice, ya habrá tiempo después para mejorar las relaciones y poner  limites.

  • Sea paciente con su familiar. No a todas las personas les lleva el mismo tiempo recuperarse.
  • Acompáñelo en sus actividades.
  • Una vez recuperado trátelo normalmente y demuéstrele su confianza. Manténgase  alerta a los cambios en el sueño y las actividades que ya realiza. Si hay una recurrencia de la enfermedad, puede ser que usted se dé cuenta antes que la persona. Platique con ella de sus observaciones y sugiérale que llame a su médico.
  • El conocimiento de la enfermedad nos dará la seguridad para diferenciar entre problemas cotidianos y las características de la enfermedad. Las personas que padecen trastorno bipolar, así como todos, tienen días buenos y días malos que no son parte del trastorno.
  • Acompáñelo a los grupos de apoyo.
  • Fomente el apego a su tratamiento médico y psicológico.
  • Tome en cuenta sus logros y participe de sus triunfos.