Cómo aprender a cantar

El canto es un arte que toma en cuenta a todo el cuerpo y pone en juego muchas partes de nuestra fisionomía. Tu postura, por ejemplo, afecta la manera en la que produces tu voz y es una parte esencial del aprendizaje del canto el aprender a utilizar tu postura de manera deliberada para producir ciertos efectos vocales.

No se puede ser un buen cantante sin desarrollar la sensibilidad. Literalmente, los elementos kinestésicos de tu experiencia (lo que sientes) son parte fundamental de tu manera de vocalizar y afectan en gran medida tu habilidad para cantar con claridad y tener un rango vocal amplio.

Pero hay otras cosas a las cuales es importante poner atención.

Muchos maestros de canto todo lo que hacen (y por supuesto, cobran bastante dinero por hacerlo) es tocar el piano (o teclado) para dirigirte en unos ejercicios que todo lo que hacen es hacerte vocalizar y afinar tu voz al sonido del instrumento una y otra vez, permitiéndote así aprender, a la larga, a tener un registro más amplio y cantar con una mayor potencia vocal.

Mucho más efectivo y rápido es tomar el control de tu respiración, poner atención a las sensaciones que percibes y escuchar el sonido que produces como resultado de la manera en la que controlas tu cuerpo al momento de cantar. Recuerda, todo tu cuerpo cuenta.

Es importante escuchar tu voz cuando cantas. Mucha gente canta sin poner atención a su voz y a como suena lo que está cantando; son las personas que creen que cantan muy bien cuando en realidad hacen un sonido chillante y molesto como gritos cuando “cantan”.

La cosa es que si quieres aprender a cantar vas a tener que aprender a desarrollar más tu aparato sensorial, particularmente el oído y el tacto que son los sentidos fundamentales para practicar el canto. Existen muchas técnicas para aprender a cantar, muchos diferentes ejercicios que te pueden ayudar a aumentar tus posibilidades interpretativas. Sin embargo, hasta que no tomes el control de tu mente y de tu cuerpo (sobre todo de lo que sientes y oyes interna y externamente al momento de cantar) esos ejercicios sólo te ayudarán de manera parcial.

Lo que se requiere para cantar con una voz rica y llena de matices es aprender a utilizar nuestros resonadores naturales del cuerpo para hacerlos vibrar con el sonido de la voz que estás produciendo, haciendo así que suene más “llena”, con más volumen e incluso estilos diferentes.