Cómo elaborar un trabajo escrito

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el lector se impresiona con la claridad de las ideas y con una apariencia igualmente clara. En cualquier trabajo escrito existe el aspecto intelectual y el aspecto formal. Comenzaremos con el más importante:

Aspecto Intelectual. Los elementos de una buena comunicación escrita son:

  • Tener algo que decir
  • Tener el tema delimitado
  • En un principio las ideas pueden estar difusas, sueltas y sin conexión. En este caso, necesitas un mayor tiempo de preparación, para precisar qué es lo que quieres decir
  • Debes recoger todos los datos y detalles que complementen la idea central, pero sin desvirtuar ésta
  • Se deben ordenar las ideas y los datos; hay que estructurar lo que se va a decir
  • La conversación hablada puede estar llena de saltos de un tema a otro, pero la escrita no
  • Posteriormente debes hacer una primera redacción, ayudándote de un esquema simplificado de lo que quieres decir

El segundo aspecto a considerar es:

Aspecto Formal. En un informe se distinguen las siguientes partes, referidas por el orden en que aparecen:

  • Carátula
  • Portada
  • Índice
  • Introducción
  • Cuerpo principal
  • Conclusiones
  • Bibliografía

1. CARÁTULA

El trabajo debe ser presentado en una carpeta, o bien usando dos cartulinas: una como carátula y otra como contracarátula. Este material externo, además de proteger el trabajo, debe tener alguna alusión al contenido; pero no necesariamente tiene que ser escrita: puede ser algún dibujo, o collage, o cualquier otra idea creativa. Usa tu imaginación para hacer algo artístico y atractivo, pues la carátula es como el traje de tu trabajo.

2. PORTADA

Debe contener estos cinco aspectos:

  • Nombre del Colegio, Subsector y curso
  • El título del trabajo, que debe dar una indicación clara del tema con el menor número posible de palabras
  • El nombre del Docente
  • El nombre del alumno/a  o equipo que realizó el trabajo
  • El lugar y la fecha de elaboración (sin día, sólo mes y año)

3. ÍNDICE

Es una lista de los contenidos del trabajo realizado. Es secuencial y se señalan las páginas para orientar al lector. Debe aparecer tras la portada y no al final del informe, como a veces se hace en otro tipo de documentos. En el índice se consignan los capítulos y secciones del trabajo. Es la mejor expresión de la estructura de un informe.

4. INTRODUCCIÓN

La introducción es la “puerta de entrada” de tu trabajo. Una buena introducción sirve de presentación para que el lector obtenga una visión general del escrito. Su misión es dar cuenta, en unas pocas palabras, del contenido de la investigación. Por ello, se debe redactar en último lugar, una vez que ya sepamos cuál es el contenido del cuerpo principal del informe.  Su importancia reside en el hecho de que a través de ella el lector recibe una primera impresión, no sólo del asunto y objetivos del informe, sino también de la relevancia e interés que éste tiene.

5. DESARROLLO O CUERPO PRINCIPAL

Todo desarrollo debe obedecer a un plan previamente trazado. Este plan te ayudará a establecer la secuencia lógica de los párrafos y que todo el conjunto tenga coherencia y armonía. Es la parte del trabajo que primero se debe redactar, ya que las otras partes (introducción, conclusiones, portada) dependen lógicamente de él.

6. CONCLUSIÓN

La conclusión debe ser proporcional a la extensión del trabajo y guarda una relación directa con la introducción. En ella se considera:

  • Las ideas principales que resumen lo que averiguaste
  • También se puede escribir una opinión personal respecto a lo aprendido
  • Logros obtenidos, metas alcanzadas, dificultades superadas o no, cumlimiento total o parcial de la idea inicial.
  • Agradecimientos por la oportunidad de aprender con este trabajo.

7. BIBLIOGRAFÍA

Todo trabajo de investigación debe indicar las fuentes de su información. Es el listado del conjunto de enciclopedias, revistas, libros, diarios, páginas web, etc. consultados durante la investigación. No se numeran y debe estar ordenado alfabéticamente.