Como aliviar los dolores del cuello

Hay dolores en el cuello que nos llegan a causar molestias e incomodidades, pero hay otros que nos inmovilizan completamente, como es la Torticolis. Muchas de estas dolencias son causa de un mal dormir, el uso de una almohada muy alta o probablemente que se originan al voltear bruscamente la cabeza y consigo el cuello, evidentemente, sufre también. El día de hoy te ofrecemos algunos remedios caseros para que puedas aliviarlos. Recuerda, que si persiste o se agudiza, debes contactar con tu médico de confianza o un especialista.

Quitarse el peso de encima

Una de las formas más sencillas para aliviar el dolor, es acostarte y dar a tus músculos del cuello la oportunidad de recuperarse. Pero no uses una almohada gruesa que ondule mucho el cuello. Notarás una diferencia enorme al reposar y dejar que el área de tu cuello descanse sin presión alguna.

Hielo

El hielo eficazmente alivia el dolor y disminuye la inflamación. Coloca hielo picado o en cubitos dentro de una bolsa plástica y cubre la bolsa con una funda de almohada o un pañuelo e incluso un paño para el rostro, debido a que si lo aplicas directamente puede ocasionarte quemaduras y en vez de aliviar te causará más estrés. Aplica la bolsa de hielo en el área del cuello que duela durante 15 minutos cada vez.

Calentar la zona

El calor aumenta la circulación y puede ser eficaz para aliviar los músculos rígidos. Usa una toalla húmeda o una botella de agua caliente, o toma una ducha de agua caliente. Sin embargo, no mantengas el calor por mucho tiempo. Demasiado calor puede agravar los síntomas y causar más dolor. Puede ser que incluso desees probar aplicar frío unos minutos luego del calor.

Relájate

El estrés emocional puede desencadenar la tensión muscular. Presta atención a lo que te estresa: el camino al trabajo, las reuniones de negocios, preparar a los niños para el colegio, y así sucesivamente. Después de haber identificado tus factores estresantes comunes, piensa creativamente sobre la manera de reducir el estrés. Una forma de manejar el estrés es a través de técnicas de relajación, como la relajación progresiva o la respiración abdominal.

Para llevar a cabo la relajación progresiva, encuentra un lugar tranquilo donde no te molesten. Siéntate o acuéstate y cierra los ojos. Luego, comenzando con la cabeza y el cuello y bajando por todo el cuerpo, aprieta o tensa los músculos, a continuación, suelta completamente.

Para realizar la respiración abdominal, siéntate tranquilamente y toma una respiración lenta y profunda hasta el final en el abdomen, coloca una mano sobre el abdomen para sentir que se expande y confirmar que estás respirando profundamente. Luego exhala por completo. Respira lenta y profundamente de esta manera durante varios minutos.

Masajes

El masaje puede ayudar a aliviar la tensión muscular y dar un alivio temporal, y puede ayudar a dormir mejor. En primer lugar, toma un baño o una ducha caliente para relajar los músculos. Luego, pídele a otra persona que use aceite o loción y frote el cuello y los hombros usando los dedos para aplicar una presión suave en movimientos circulares pequeños. Luego, que frote el cuello y los hombros usando una presión firme y de movimientos largos, hacia abajo.

Practica una buena postura

La postura tiene mucho que ver con el dolor de cuello. Cuando la mala postura tira la curvatura de la espalda baja hacia adelante, las curvas de la espalda superior van más hacia atrás para compensar. En respuesta, el cuello se curva hacia adelante, en una posición tensa.

Puedes utilizar una pared para ayudar a alinear el cuerpo correctamente y mejorar tu postura: párate con la espalda contra la pared, la cola y los hombros deben tocar la pared, y la parte posterior de la cabeza debe estar cerca de la pared, al igual que los talones. Mantén el nivel de la barbilla recto. Ahora, aléjate de la pared. Da un paso atrás y revisa tu posición. Trata de llevar esta postura durante todo el día.

Toma descansos frecuentes

Cambia la posición del cuerpo con frecuencia, especialmente si tienes que estar en condiciones de estrés físico. Levántate y camina alrededor al menos una vez cada hora.