Como amar a tu trabajo

Si sientes el estrés de tu trabajo y ya no lo amas más, entonces es hora de hacer un cambio. Esto no significa necesariamente que cambies tu trabajo por completo. Es posible que estés en la carrera correcta y simplemente estás en una rutina de la que no puedes salir. Para aprender a amar tu trabajo nuevamente y volver a levantarte desde las profundidades de la monotonía, considera los siguientes pasos.

  1. Trabaja por el crecimiento profesional. Si no estás familiarizado con las diversas vías hacia la promoción, reúnete con tu jefe y pregúntale si hay posiciones más arriba en las que puedas esforzarte por alcanzar. Si no hay, pide nuevas responsabilidades y desafíos. También puedes aprender nuevos métodos y técnicas que agreguen un nuevo enfoque a tu trabajo.
  2. Puedes buscar el reto en tu carrera. No te pierdas en la monotonía cotidiana de tu trabajo. Abre los ojos otra vez a lo que haces y encuentra nuevas formas de enfocarte en tu carrera para que sea nueva y emocionante. Reinvéntate para que le des una nueva luz a tus tareas habituales.
  3. Analiza el día y determina qué tareas te gustan y cuáles no. Busca maneras de hacer las tareas desagradables más agradables.
  4. Encuentra el valor en lo que haces. Reconoce que todos juegan un papel importante en su posición. Descubre cuál es el tuyo y siéntete orgulloso de lo que haces.
  5. Expande tu interés y céntrate en quienes te rodean. Si has hecho amigos, aprende más sobre ellos o has amistad con algunos de tus otros compañeros. Estar con personas como tú hace que el trabajo sea divertido. Considera la posibilidad de construir relaciones con tus clientes también. Estas son las personas con las que pasas la mayor parte de tu tiempo, por lo que puedes aprender más sobre ellos, lo que los motiva y cómo puedes relacionarte con ellos.
  6. Trata de hacer el lugar de trabajo un lugar divertido. Esto no significa dejar de lado tus deberes, sino más bien significa un cambio en tu actitud para que no veas todos los trabajos que haces como una tarea tediosa. Hacer tu trabajo con una actitud más positiva y centrada en las partes que son más divertidas te ayudará a aliviar tu estado de ánimo general. Entiende que tu trabajo no define quién eres, pero si tu enfoque hacia tu trabajo. Por lo tanto, reconoce tu estado de ánimo general cuando estás en el trabajo y si no te gusta lo que ves, cámbialo. Sólo tú tienes el control sobre tu situación.
  7. Opta por el enfoque de la gratificación retrasada, en un intento de amar tu trabajo, si es posible, en lo que empiezas el día con los proyectos difíciles y terminas con las tareas fáciles y divertidas. De esa manera, no estás andando con paso pesado a través de tu día anticipando los molestos proyectos a los que pronto tendrás que hacerle frente. Termina con ellos y pasa el resto de tu día libre de ansiedad y feliz de que lo peor de tus proyectos se ha completado.
  8. Recuérdate a tí mismo de porqué haces lo que haces. Si esta fue la carrera que elegiste, pregúntate por qué y qué te motivó a elegir ese camino. Si apenas estás agotado, necesitas revitalizar tu actitud ya sea visitando el gimnasio después del trabajo o dar un paseo durante el descanso. La idea es eliminar el estrés de tu trabajo y volver a descubrir lo que te motivó, en primer lugar, y tratar de volver a ese lugar. Recuerda que solicitaste ese trabajo por alguna razón. Puedes aprender a amar el trabajo o lo dejas. La decisión de hacer una o la otra está en tus manos.