Como escapar de la zona de amistad

De seguro has pasado por una situación similar a la que te planteo a continuación: estas enamorado o enamorada pero esa persona por la que sientes increíbles sentimientos y emociones, solo te quiere como un amigo e incluso considera que eres su hermano del alma, nadie como tu para contarle todo lo que acontece, eres su mejor amigo, casi. Es muy difícil salir de la “zona de amistad”, pero si realmente quieres escapar, sigue estos pasos.

Rompe el estereotipo que te marca

La mayoría de los chicos y chicas que se encuentran en la zona de amistad suelen ser susceptibles a muchas de las características del estereotipo “buen chico” o “chica dulce”. Esto significa ser alguien que quiere evitar la incomodidad de las otras personas a cualquier precio, y a veces calla sus necesidades.

Estás atraído románticamente por alguien, pero no quieres presionar a esa persona para tener una relación, o arruinar la amistad expresando tu interés, o haciendo un movimiento, que sabrás te tirará para atrás.

El problema es, que cuando le das más importancia a los sentimientos de otras personas que a los tuyos propios, inconscientemente le demuestras a los demás que tus sentimientos no importan. Esto puede hacer que parezca que tienes baja autoestima, que es lo contrario de confianza.

Mientras que algunas personas se sienten atraídos por sus amigos, las que te asignan a la zona de amistad probablemente no. La inacción de tu parte le dice a la otra persona que simplemente no estás interesado, pero no conoce las verdaderas intenciones.

Deja de verte necesitado

Una de las razonas por las que podrías estar interesado en esa persona, más de lo que está dentro de ti, es porque estás emitiendo señales de que realmente quieres estar en una relación.

Puedes verte un poco desesperado, una actitud que asesina la atracción. Podrías estar apurado emocionalmente. También podrías colocar a esa persona en un pedestal, porque estás atrapado en la idea de que la relación entre ustedes sería perfecta.

Examina tu propia necesidad. En una palabra, relájate. Siempre habrá muchos encuentros más, además de este, así que deja de tratar a la otra persona como la última.

Piensa en la diferencia entre una amistad y una relación romántica

Si piensas que una relación amorosa es sólo una gran amistad con intimidad física, entonces es común que busques un terreno común en primer lugar, y esperar que la atracción física entre en juego tarde o temprano.

Pero no todo el mundo ve las relaciones de esta manera. Algunas personas esperan que un “novio” o “novia” desempeñe un papel especial en sus vidas a fin de que la atracción física emerja. Esa persona que buscas sea más que un amigo, probablemente hace una distinción mayor entre “amigo” y “compañero sentimental” que tu.

Date cuenta que muchas personas esperan ser cotejadas de alguna manera. Averigua lo que la persona añora de su pareja. Y luego, decide si quieres ser parte de eso.

Ten en cuenta que algunas personas se sienten atraídas por las relaciones tóxicas. Si sus intereses amorosos la hacen involucrarse con personas que la tratan mal, a pesar de tu consejo, podrías tener que aceptarlo. Es más, podrías estar esperando toda la vida para que “vea la luz”, o seguir adelante y encontrar a alguien que realmente quiera una relación sana.

Rompe la barrera del tacto

Para muchas personas, una gran diferencia entre amistad y relación, es la forma de tocar.

Hay muchas formas platónicas de tocar a alguien, y formas románticas, y el límite es distinto para diferentes personas.

Toma unos cuantos “toques de riesgo”. Trata de llegar a sus manos, el pelo, hombros, tobillos y espalda. No te limites a esperar que la otra persona siempre lo haga primero. Si no le gusta, definitivamente te lo hará saber.

Ten en cuenta que algunas personas son muy cariñosas con sus amigos. La persona que buscas puede estar en tus brazos, y pensar nada más que en la amabilidad, mientras que sientes que estás recibiendo señales indirectas.