Como comunicarse a través del lenguaje corporal

A menudo se dice que en las comunicaciones cara a cara – incluso cuerpo a cuerpo – las palabras representan menos del 10% del mensaje que nos trasmiten, mientras que el lenguaje corporal supone más de la mitad de nuestro mensaje.

A continuación desarrollaremos como empezar a usar el lenguaje corporal para mejorar tus comunicaciones día a día.

Entiende tu propio lenguaje corporal

Incluso si estudias todos los libros existentes sobre el control del lenguaje corporal, te verías falso. Si bien hay ciertos aspectos del lenguaje corporal que pueden ser mejorados para crear un mensaje más efectivo, todavía tienes que actuar naturalmente y no ser robótico. Ser uno mismo, natural.

Trata de hacer un esfuerzo consciente para pensar en lo que tu cuerpo está haciendo en diferentes interacciones con diferentes personas. Un espejo puede ser útil para examinar las expresiones faciales y la postura, pero sobre todo, lo que deseas es prestar atención a lo que hace tu cuerpo cuando estás enojado, nervioso o feliz.

Tu lenguaje corporal es eficaz si comunica el mensaje que quieres comunicar. ¿Tu cuerpo comunica confianza, o te hace parecer inseguro de ti mismo a pesar de que tus palabras expresan confianza?. Si las señales no verbales coinciden con tus palabras, no sólo comunicas con mayor claridad, también serás conocido como “más carismático”.

Gestos

Más de un gesto te ayudará a transmitir tu mensaje. Si deseas asegurarte de que no eres mal entendido, repite más de un gesto cuando hablas de la idea en voz alta. Si el oyente no entiende con un solo gesto, él o ella es probable que esté familiarizado con el otro. No tienes que utilizar un gesto (o dos) por cada palabra, pero es una buena idea tener una “caja de herramientas” llena de gestos que puedes utilizar para reforzar conceptos muy importantes, pero fácilmente mal interpretados.

Dirigir los gestos más positivos hacia el oyente te permite indicar con mayor claridad que estás ofreciendo un resultado favorable para el oyente. Dirige los gestos más negativos lejos del oyente (hacia otro lado), y de este modo, indicas claramente que no deseas que ningún obstáculo se interponga en el camino de tu mensaje previsto.

Usa los gestos con las manos cuidadosamente. Se consciente de lo que tus manos están diciendo mientras hablas. Algunos gestos de las manos pueden ser muy eficaces para poner de relieve tus puntos (gestos abiertos), mientras que otros pueden ser una distracción o incluso ofensivos para algunos oyentes, y pueden cerrar la conversación (gestos cerrados)

Se consciente de tu audiencia

Trata de reflejar la pasión y generar empatía con el oyente mediante el uso de expresiones faciales suaves, amables y conscientes. Evita expresiones faciales negativas, tales como fruncir el ceño o levantar las cejas. Si es o no negativo dependiente del contexto, incluyendo el contexto cultural, debes guiarte por la situación.

El contacto con los ojos establece una relación, ayuda a convencernos de que eres una persona confiable, y muestras interés. Durante una conversación o presentación, es importante mirar a los ojos de la otra persona si es posible, y mantener el contacto durante un período de tiempo razonable (pero no exageres; tanto como se sienta natural, alrededor de 2,4 segundos cada vez).

Si estás frente a una sala de juntas, mira a todos los miembros de la junta a los ojos. El descuido de una sola persona puede ser tomado como un signo negativo y podrías perder tu negocio, la admisión, el éxito, o lo que sea que estás tratando de lograr.

Si te estás dirigiendo a una audiencia, trata de hacer una pausa y hacer contacto visual con un miembro de la audiencia por un máximo de 2 segundos antes de retomar tu discurso. Esto ayuda a que los miembros individuales de la audiencia se sientan personalmente valorados.

Ten en cuenta que el contacto visual es culturalmente aceptado. En algunas culturas se considera que es inquietante o inapropiado. Pregunta o investiga por adelantado.