Como ahorrar gasolina

– Llenar el depósito de gasolina a primera hora de la mañana. Por las mañanas la temperatura es menor que durante el resto del día. Si tenemos en cuenta que las gasolineras suelen tener los depósitos de combustible bajo tierra, al estar más fría la tierra, la densidad de la gasolina y del gasóleo es más pequeña. Por lo que será más exacto.

En la industria petrolera, la gravedad específica y la temperatura de un suelo, juegan un papel muy importante.

– No llenar el depósito cuando se están rellenando los tanques de la gasolinera, ni inmediatamente después. Si llegas a la estación del servicio y ves un camión cisterna que está rellenando los tanques subterráneos de la misma, o los acaban de rellenar, evita, si puedes, recargar en en ese momento. Al llenar los tanques, se remueve el combustible restante en los mismos y los sedimentos del fondo, así que corres el riesgo de comprar combustible sucio.

Hay otros consejos, que no estan muy probados, pero que no cuesta nada probarlos.

– Cuando llenes el depósito, no aprietes la manilla de la manguera del surtidor al máximo. Según la presión que se ejerza sobre la manilla, la velocidad del surtidor puede ser lenta, media o alta. Elije siempre el modo más lento y ahorrarás más dinero. Al surtir más lentamente, se crea menos vapor, y la mayor parte del vertido se convierte en un llenado eficaz. Todas las mangueras surtidoras devuelven el vapor  al tanque.

Si llenas el depósito apretando la manilla al máximo, un cierto porcentaje del precioso líquido que entra en el depósito, se transforma en vapor, y vuelve por la manguera del surtidor al depósito de la estación. Con lo cual, consigues menos combustible por el mismo dinero.

– Llenar el depósito antes de que este baje de la mitad. Mientras más combustible haya en el depósito, menos aire hay en el mismo. El carburante se evapora más rápidamente de lo que piensas. Los grandes depósitos cisterna de las refinerías tienen techos flotantes en el interior, manteniendo el aire separado del combustible, con el objetivo de mantener la evaporación al mínimo.