Cómo proteger niños de 13 a 17 en Internet

Por diferentes razones, los adolescentes son susceptibles a períodos de baja autoestima. En muchos casos, esto los impulsa a buscar la aprobación o admiración de sus amigos. Algunos rehúsan adaptarse a las expectativas de sus padres y demuestran cierta rebeldía hacia los mayores. No obstante, como parte de su desarrollo, los adolescentes necesitan socializar, por lo que algunos recurren a identificarse con un grupo y tratan de establecer independencia personal fuera del núcleo familiar.

De varias maneras la Internet se presta para llenar algunas de estas tendencias o necesidades comunes. Durante la adolescencia, los niños comienzan a madurar y se sienten preparados para interactuar con el mundo a un nivel intelectual. Por lo general, los adolescentes son receptivos a nuevas ideas pero carecen de experiencia para juzgar la validez y el uso responsable de estas. En tanto, es imperativo que los padres, entre otras cosas, orienten a sus hijos para evadir los peligros inherentes al uso de Internet.

Pasos

  1. Conoce las actividades comunes que pueden realizar tus adolescentes en línea incluyendo:
    • descargar música, vídeo y gráficas
    • usar la mensajería instantánea, correo electrónico y jugos en línea
    • emplear los motores de búsqueda de Internet para buscar información por diversas razones
    • visitar las peligrosas salas de chat y como muchos, participar en conversaciones de adultos o privadas que pueden carecer de moralidad
    • en muchos casos pueden traspasar los límites y buscar humor obsceno, sangre, apuestas o sitios sexualmente explícitos. Los adolescentes pueden ser más propensos a conversar en línea y, por lo tanto, pueden ser más susceptibles de recibir y aceptar propuestas sexuales en línea.
    2. Crea una lista de reglas domésticas para Internet con tus hijos adolescentes. Debes incluir los tipos de sitios que traspasan los límites, las horas y duración de Internet y normas para la comunicación en línea, incluyendo la comunicación en salas de chat.
    • Mantén los equipos conectados a Internet en un área abierta y fuera de los dormitorios de los adolescentes.
    • Aconseja tus jovencitos a no dar sus datos personales en línea y nunca subir su foto a sitios Web donde un desconocido pueda copiarlos sin autorización. Enseña tus hijos a que nunca faciliten información personal sin tu permiso cuando utilicen el correo electrónico, salas de chat, mensajería instantánea, rellenen formularios de registro o perfiles personales y participen en concursos en línea. Los Perfiles o Profiles, Avatars y álbum de fotos son fuentes de información para los malhechores.
    • Habla con tus hijos acerca de sus amigos y actividades en línea del mismo modo que de otros amigos y actividades. Habla con tus hijos adolescentes sobre su lista de mensajería instantánea y asegúrate de que no se comuniquen con desconocidos.
    • Investiga las herramientas de filtrado de Internet (como la protección infantil de MSN Premium) como complemento, no reemplazo, de la supervisión paterna.
    • Averigua cuáles son las salas de chat o tablones de anuncios que visitan tus hijos adolescentes y con quién hablan en línea. Anímalos a utilizar salas de chat supervisadas e insiste en que permanezcan en áreas de sala de chat públicas.
    • Insiste en que nunca deben acordar una cita en persona con un amigo que conocieron en línea.
    • Instruye tus hijos a no descargar programas, música o archivos sin tu permiso. Si comparten archivos o toman textos, imágenes o dibujos de la Web pueden infringir las leyes de derechos de autor y puede ser ilegal.
    • Anima a tus hijos adolescentes a informarte si algo o alguien en línea les hace sentir incómodos o amenazados. Mantén la calma y recuerda a tus hijos que no tendrán problemas si te lo comunican (es importante que tu hijo no piense que va a perder sus privilegios de uso del equipo). Obtén más información acerca de cómo tratar a los depredadores en línea y a los Cyber-acosadores.
    • Habla a tus hijos del contenido inmoral para adultos y la pornografía en línea. Indicadles sitios positivos sobre salud y sexualidad.
    • Ayúdales a protegerse del correo no deseado. Pide a tus hijos que no den su dirección de correo electrónico en línea, no respondan a correo basura o no deseado, y que utilicen filtros de correo electrónico. Generalmente es buena práctica eliminar sin abrir todo correo proveniente de fuentes desconocidas.
    • Conoce los sitios Web que tus hijos adolescentes visitan con frecuencia. Asegúrate de que tus hijos no visitan sitios con contenido ofensivo o envían información personal o vídeos y fotos suyas.
    • Enseña a tus hijos a tener un comportamiento en línea responsable y ético. No deben utilizar Internet para propagar rumores, molestar ni amenazar a otros.
    • Asegura que tus hijos te consultan antes de efectuar transacciones en línea, lo que incluye el pedido, la compra o la venta de artículos.
    • Instruye tus hijos acerca de las apuestas en línea y sus posibles riesgos y consecuencias. Recuérdeles que es ilegal que un menor de edad apueste en línea.

Consejos

  • Establece una cuenta de usuario para cada usuario de tu computadora y no concedas el privilegio de administrador a tus adolescentes.
  • Si aún no sabes, aprende cómo cerciorarte de los sitios Web que ha visitado tu computadora y como ver las gráficas que han entrado en ella por vías de sitios Web, chat, email y descargas.
  • Con frecuencia, revisa Favoritos, Bookmarks o Favorites en todas las cuentas de usuarios de tu computadora. Esto te dará una indicación del uso que dan tus adolescentes a la Internet.
Puede ser que tus hijos tengan mejor conocimiento y destreza que tú en cuanto al uso y manejo de la computadora, pero no dejes que eso te intimide ni accedas a otorgarles la responsabilidad de administrar el sistema. Todavía los padres somos responsables por la seguridad de nuestros hijos.
No les suspendas a tus adolescentes el privilegio de usar la computadora o navegar el Internet. Esto los induce a obtener acceso por otros medios, pues tienen acceso al Internet en su escuela, bibliotecas públicas, la casa de algunos amigos y cualquier cibercafé.